Hoy Jueves Santo: la Ùltima Cena y el Lavatorio de los Pies, además de visitar los 7 templos

Ultima Cena1

Como es tradición en la Semana Santa, este Jueves y Viernes Santo, miles de feligreses en todo el país acuden a los siete templos o monumentos religiosos en señal de acompañamiento a Jesús en sus momentos de pasión, juicio y sentencia de muerte.

De esta manera, los fieles católicos muestran su fervor hacia el Santísimo Sacramento y reconocimiento al recorrido que hizo Jesucristo desde el momento en que fue apresado hasta la subida al Calvario para su crucifixión, lo que se conoce como la Pasión de Cristo.

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Según la tradición religiosa, el Jueves Santo es el más marcado por la iglesia en la Semana Mayor porque conmemora la crucifixión de Jesús y da paso a su posterior resurrección.

Todos los templos de Caracas y del resto del país abren sus puertas estos días para recibir a los feligreses que realizan oraciones de perdón, petición, agradecimiento y alabanzas a Dios, y quienes así lo deseen participan en las distintas ceremonias en conmemoración a la pasión, muerte y resurrección de Jesús.

En el casco central de Caracas, cientos de devotos realizan el recorrido en los templos emblemáticos como las iglesias Nuestra Señora de Las Mercedes, de Altagracia, Santa Capilla, la Catedral de Caracas, el templo de San Francisco, la del Corazón de Jesús y la Basílica de Santa Teresa.

El verdadero sentido de la tradición de la visita a los siete templos se desprende de la lectura del Evangelio, que narra que todos los discípulos abandonaron y dejaron solo a Jesús cuando fue condenado a muerte, y al otro día, lo llevan a la cruz. Por ello, en la especial devoción a Jesús sacramentado y sus fieles, simbólicamente, tratan de acompañarlo el Jueves Santo.

Como parte de las tradiciones religiosas que se celebran en Semana Santa, este miércoles 1° de abril, miles de feligreses asistieron a la Basílica de Santa Teresa en el centro de Caracas y demás templos en el interior del país para venerar al Nazareno, expresarle su agradecimiento y pagar sus promesas por los favores y milagros concedidos.

Jueves Santo

El Jueves Santo se celebra:

  •  La Última Cena.
  •  El Lavatorio de los pies,
  •  La institución de la Eucaristía y del Sacerdocio
  • La oración de Jesús en el Huerto de Getsemaní.

En la mañana de este día, en todas las catedrales de cada diócesis, el obispo reúne a los sacerdotes en torno al altar y, en una Misa solemne, se consagran los Santos Óleos que se usan en los Sacramentos del Bautismo, Confirmación, Orden Sacerdotal y Unción de los Enfermos.

En la Misa vespertina, antes del ofertorio, el sacerdote celebrante toma una toalla y una bandeja con agua y lava los pies de doce varones, recordando el mismo gesto de Jesús con sus apóstoles en la Última Cena.

a)Lecturas bíblicas:

Libro del Éxodo 12, 1-8. 11-14; Primera carta del apóstol San Pablo a los corintios 11, 23-26; Evangelio según San Juan 13, 1-15.

b)La Eucaristía

Este es el día en que se instituyó la Eucaristía, el sacramento del Cuerpo y la Sangre de Cristo bajo las especies de pan y vino. Cristo tuvo la Última Cena con sus apóstoles y por el gran amor que nos tiene, se quedó con nosotros en la Eucaristía, para guiarnos en el camino de la salvación.
Todos estamos invitados a celebrar la cena instituida por Jesús. Esta noche santa, Cristo nos deja su Cuerpo y su Sangre. Revivamos este gran don y comprometámonos a servir a nuestros hermanos.

c)El lavatorio de los pies

Jesús en este pasaje del Evangelio nos enseña a servir con humildad y de corazón a los demás. Este es el mejor camino para seguir a Jesús y para demostrarle nuestra fe en Él. Recordar que esta no es la única vez que Jesús nos habla acerca del servicio. Debemos procurar esta virtud para nuestra vida de todos los días. Vivir como servidores unos de otros.

d)La noche en el huerto de los Olivos

Lectura del Evangelio según San Marcos14, 32-42.:
Reflexionemos con Jesús en lo que sentía en estos momentos: su miedo, la angustia ante la muerte, la tristeza por ser traicionado, su soledad, su compromiso por cumplir la voluntad de Dios, su obediencia a Dios Padre y su confianza en Él. Las virtudes que nos enseña Jesús este día, entre otras, son la obediencia, la generosidad y la humildad.

Los monumentos y la visita de las siete iglesias

Se acostumbra, después de la Misa vespertina, hacer un monumento para resaltar la Eucaristía y exponerla de una manera solemne para la adoración de los fieles.
La Iglesia pide dedicar un momento de adoración y de agradecimiento a Jesús, un acompañar a Jesús en la oración del huerto. Es por esta razón que las Iglesias preparan sus monumentos. Este es un día solemne.

En la visita de las siete iglesias o siete templos, se acostumbra llevar a cabo una breve oración en la que se dan gracias al Señor por todo su amor al quedarse con nosotros. Esto se hace en siete templos diferentes y simboliza el ir y venir de Jesús en la noche de la traición. Es a lo que refieren cuando dicen “traerte de Herodes a Pilatos”.

La cena de pascua en tiempos de Jesús

Hace miles de años, los judíos vivían en la tierra de Canaán, pero sobrevino una gran carestía y tuvieron que mudarse a vivir a Egipto, donde el faraón les regaló unas tierras fértiles donde pudieran vivir, gracias a la influencia de un judío llamado José, conocido como El soñador.

Después de muchos años, los israelitas se multiplicaron muchísimo en Egipto y el faraón tuvo miedo de que se rebelaran contra su reino. Ordenó matar a todos los niños varones israelitas, ahogándolos en el río Nilo. Moisés logró sobrevivir a esa matanza, pues su madre lo puso en una canasta en el río y fue recogido por la hija del faraón.
El faraón convirtió en esclavos a los israelitas, encomendándoles los trabajos más pesados.

Dios eligió a Moisés para que liberara a su pueblo de la esclavitud. Como el faraón no accedía a liberarlos, Dios mandó caer diez plagas sobre Egipto.

La última de esas plagas fue la muerte de todos los primogénitos del reino.
Para que la plaga no cayera sobre los israelitas, Dios ordenó a Moisés que cada uno de ellos marcara la puerta de su casa con la sangre de un cordero y le dio instrucciones específicas para ello: En la cena, cada familia debía comerse entero a un cordero asado sin romperle los huesos. No debían dejar nada porque al día siguiente ya no estarían ahí. Para acompañar al cordero debían comerlo con pan ázimo y hierbas amargas. La hierbas amargas ayudarían a que tuvieran menos sed, ya que tendrían que caminar mucho en el desierto. El pan al no tener levadura no se haría duro y lo podían llevar para comer en el camino. Les mandó comer de pie y vestidos de viaje, con todas sus cosas listas, ya que tenían que estar preparados para salir cuando les avisaran.

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