J.M. de los Ríos mantiene suspendidas quimioterapias desde hace tres semanas

Fallas registradas en los aires acondicionados del servicio de hematología del hospital J.M. de los Ríos obligó una vez más al personal a suspender los tratamientos de quimioterapia.

Los niños no se les aplica los medicamentos para el cáncer desde hace tres semanas.

Una hematóloga del centro pediátrico, bajo reserva de su identidad, comentó que, desde que hubo el daño en los equipos, el Ministerio de Salud ha tratado de contratar un técnico para repararlos, pero el proceso se retrasó. Sin embargo, actualmente, los aires funcionan, aunque aún falta instalarles los extractores de vapor. “Personal del ministerio nos dijo que en el transcurso de esta semana lo iban a culminar el arreglo”, señaló la especialista, quien aseguró que aspirar a que la próxima semana reanuden las terapias.

Desde el lunes pasado, luego de que entró en funcionamiento el quirófano que también se encontraba sin aire, se reanudaron los procedimientos de punciones lumbares. “El problema que tenemos ahora es con los exámenes hematologías. La empresa que nos daba los reactivos para las pruebas se fue del país; entonces, se dijo que contactarían a otra compañía pero no ha habido respuesta”, dijo.

Fallas advertidas

En medio de la suspensión de las quimioterapias, tres pacientes de hematología fallecieron a la espera de un trasplante de médula ósea que requerían con urgencia para sanarse. Ellos formaban parte de una lista de 30 pacientes que necesitaban un reemplazo de tejido. En total murieron cuatro niños que padecían de cáncer durante el mes de mayo.

No es la primera vez que en el J.M. de los Ríos se suspenden las quimioterapias. El pasado 26 de marzo, luego del mega apagón, el aire de la unidad de mezcla se dañó y las terapias se suspendieron por una semana. El servicio de hematología y oncología presentaron dificultades el año pasado cuando la campana de flujo laminar, usada para preparar los medicamentos para el cáncer, presentó fallas desde 2017 y fue reparado a mediados del mes de febrero.

Las fallas del hospital han sido advertidas al Ministerio de Salud. El informe de la Contraloría General de la República de 2016 evidenció que el hospital “no posee un sistema de control interno de mantenimiento preventivo y correctivo de bienes y equipos médicos y carecen de repuestos para estos”. Por ello, recomendó a la autoridad del despacho, que actualmente está a cargo de Carlos Alvarado, el reacondicionamiento de la infraestructura.

El servicio de oncología también ha presentado fallas en el acceso oportuno, regular y constante de medicinas antineoplásicas. Actualmente, el servicio está garantizando los tratamientos. Sin embargo, en los periodos de escasez, los padres de los niños han tenido que comprarlos en el exterior o depender de donaciones.

Con información: El Pitazo