Vietnam, después Granada – Mario Valdez

La invasión a la isla caribeña de Granada el 25 de octubre de 1983, por Estados Unidos, se realiza después de haberla ahorcado económicamente y aplicado todo tipo de sanciones, esa fue la primera operación militar que realizó ese país después de la larga y traumática guerra de Vietnam, que duró 15 años, se inició en 1960 y terminó en abril de 1975 que fue cuando salieron los últimos funcionarios civiles y militares de Saigón.

En la madrugada de ese 25 de octubre comenzó  Estados Unidos el desembarco de las tropas y la invasión a Granada, los cielos fueron surcados por aviones y helicópteros lanzando paracaidistas, armamentos y pertrechos de guerra, tomados los aeropuertos y los puertos por los buques de guerra.  La operación militar fue conocida como “Furia Urgente”, fue  dirigida en directo por el presidente norteamericano Ronald Reagan, quien argumentó que la acción -ejecutada al alba mediante un desembarco helitransportado en el norte y el lanzamiento de paracaidistas en el sur-  con 7300 marines y tropas de los países aliados era para restablecer el orden en el país insular caribeño. Los invasores encontraron un ejército escuálido de 1500 granadinos y 700 cubanos entre técnicos y médicos, 30 asesores soviéticos, los cubanos y los soviéticos fueron neutralizados. Derrocaron la resistencia granadina y al gobierno de Hudson Austin y Bernard Coard, quienes días antes habían derrocado al presidente Maurice Bishop, quien tenía una alianza con Cuba y la URSS.

Eso fue un Golpe de Estado contra la nación insular y contó con el apoyo de Barbados, Jamaica, Dominica, Santa Lucia, Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas. Granada contaba con el apoyo y el respaldo de Cuba, Unión Soviética (Rusia), China, Corea del Norte, Bulgaria y Libia. La invasión terminó en diciembre de 1983, con un saldo de 19 marines estadounidenses, 49 personas de Granada y 29 cubanos muertos, centenares de heridos.

Vietnam, después Granada….

Justificación de la invasión a Granada

Los Estados Unidos justificaron la invasión, la agresión armada contra el país isleño aplicando la  “Doctrina de Seguridad Nacional” por tres razones: La Primera, porque creían que los cubanos y los rusos iban a usar la isla como un punto estratégico para el ejército y fomentar la revolución socialista. La Segunda, terminó siendo un falso positivo, ya que creyeron que los cubanos tenían edificios enteros llenos de armas para que los terroristas atacaran a los Estados Unidos; la última y Tercera razón para la invasión fue que los estudiantes médicos americanos que estudiaban en la isla, estaban en peligro sus vidas y que podían ser tomados como rehenes como había sucedido en Irán cuatro años atrás.  

Dado el estado de inseguridad personal y jurídica que se creó en Granada después del derrocamiento y muerte de Bishop, fueron múltiples las opiniones de uno y otro lado que creen que la invasión estaba justificada. Se consideró que era la única manera de restablecer el orden, acabar con el caos y restaurar las instituciones democráticas en ese país, donde un grupo de izquierdistas tomaron el poder, y asesinaron el primer ministro. El golpista Bernard Coard y muchos de sus seguidores pasaron muchos en la cárcel.

Una vez finalizada la agresión los propios mandos norteamericanos en honor a la verdad señalaron, que no existieron evidencias de ninguna de las acusaciones realizadas por los Estados Unidos contra Granada y los cubanos que construían el aeropuerto internacional. Que la gente de Granada estaba prácticamente desarmada, que eran anticuadas, rusticas y obsoletas las armas que tenían, que no existían los “edificios llenos de armas”, ya que no aparecieron nunca.

Antecedentes. Maurice Bishop da un Golpe de Estado a Eric Gairy

El líder granadino Maurice Bishop del Movimiento “Nueva Joya” el 13 de marzo de 1979 encabeza un Golpe de Estado contra el gobierno de Eric Gairy, quien se encontraba en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York intentando que se hiciera una conferencia  sobre alienígenas (era conocido que el Primer ministro tenía muchas ansias místicas, en una ocasión llegó a decir ‘Dios me ha elegido’). Bishop estableció un gobierno que promovió la militarización de su país formando un pequeño ejército, fue acusado de adherirse al marxismo leninismo, estuvo alineado y recibió la tutela de Cuba y la Unión Soviética. Las alarmas se prendieron, cuando con la ayuda de Cuba comenzó a un construir un aeropuerto fuera de serie, con proporciones mayores a las de uso de vuelos comerciales y turísticos. El presidente norteamericano Ronald Reagan señaló a ese aeropuerto y otros sitios como evidencias y potenciales amenazas de Granada contra la seguridad de los Estados Unidos.

Maurice Bishop se convierte en el objetivo, está en la mira del ojo del huracán, él y su gobierno “son acusados de construir instalaciones para ayudar a la militarización soviético – cubana en el Caribe y de ayudar al transporte soviético y cubano de armas a los insurgentes centroamericanos”. Bishop se defendió y trato de salvar su gobierno, sostuvo en todos los escenarios que “el aeropuerto estaba siendo construido para albergar a los aviones comerciales que llevaban turistas”. No logró convencerlos, la decisión ya estaba tomada, ya le habían echado el salto y seña, estaba marcado.

Derrocado Bishop, fue fusilado y sus restos no han aparecido

El 13 de octubre de 1983, las diferencias políticas en el gobierno socialista de Granada son marcadas, ya estaban haciendo aguas. El primer ministro de ese país insular Maurice Bishop regresa de una gira diplomática y de negocios por Hungría y Checoslovaquia, al pisar tierra granadina los partidarios del vice primer ministro Bernard Coard, lo hace preso y le dan un Golpe de Estado, el líder político derrocado queda bajo arresto domiciliario. El general Hudson Austin asume el control del gobierno de facto y se autoproclama Primer Ministro de Granada con el apoyo de los insurgentes. El pueblo esta convulsionado, se realizan protestas callejeras a favor del depuesto presidente Bishop, quien fue liberado seis días después por la presión nacional e internacional. Horas más tarde de ese día 19 de octubre, las fuerzas del general Hudson Austin capturan a Maurice Bishop y es llevado a la base militar de Fort Rupert donde fue fusilado, ejecutado junto a 15 de sus colaboradores, todavía no ha recibido cristiana sepultura, sus restos y el de los otros ajusticiados no han aparecido.

Guerra fría y geopolítica

El entonces presidente de los Estados Unidos, acusó a Maurice Bishop, quien había sido derrocado días antes de la invasión, de haber hecho de Granada una colonia militar, y la construcción del aeropuerto internacional de Granada con financiamiento cubano, con dimensiones superiores a los destinados para fines turísticos, iba a estar al servicio de Cuba y la URSS para expandir la revolución socialista en Centroamérica y, utilizando la Isla de Georgetown como puente para llevar el armamento a Angola, país donde había una guerra delegada, donde las dos grandes potencias EEUU y la URSS tenían sus intereses y estaban representadas por nativos y altos dirigentes cubanos como Arnaldo Ochoa. Era la época de la guerra fría, la lucha entre esas dos naciones donde no llegaban abiertamente a la confrontación bélica, armada pero estaban presentes en casi todos los conflictos regionales. Al final era un tema de la geopolítica.  

Venezuela e Inglaterra condenaron la invasión

Luis Herrera Campins desde Venezuela y Margaret Thatcher desde Inglaterra alzaron la voz condenando y distanciándose de la invasión, seguidos por los gobiernos de Trinidad y Tobago, Belice, Guyana, otros.

Los países aliados de Maurice Bishop que tenían sus intereses económicos, políticos e ideológicos reaccionaron de manera contundente.

La Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas (URSS)  calificó la invasión de “descarado acto de bandidaje y terrorismo internacional” y, paralelamente, denunció la “grave amenaza” que “la política agresiva de Estados unidos” representaba y era un peligro para la soberanía y seguridad de Nicaragua en esa época (recordemos que el sandinismo el año 1979, había tomado el poder por las armas). Daniel Ortega y Muamar el Gadafi (Nicaragua y Libia) solicitaron una convocatoria urgente del Consejo de Seguridad de la ONU y condenaron la invasión de Granada como “una agresión contra los pueblos latinoamericanos”.   Cuba difundió en el mundo un comunicado donde calificó los hechos como “un ataque criminal y traidor”, que se inscribe en el cuadro de “la injustificable y criminal política agresiva y fascista del gobierno de Estados Unidos”.