Estos son los motivos por los que no debes de visitar a un recién nacido

En todas partes del mundo, la maternidad es motivo de alegrías y celebración. Sin embargo, hay ciertos criterios que debes tomar en cuenta ante la llegada de un bebé a tu círculo familiar o de amigos.

Aunque solemos hacer todo lo contrario, ante el nacimiento de un bebé no es recomendable acudir de forma inmediata a conocerle, o a visitar a su madre. Para ambos existen ciertos riesgos que deberías toma en cuenta ante de salir corriendo a la clínica llena de entusiasmo y obsequios.

El portal web Soy Carmin nos regala una interesante lista con una serie de motivos por los que deberíamos contener nuestra alegría y esperar un poco antes de salir corriendo a visitar a un recién nacido, el primero de todos es recordar que se trata de un ser viviente que apenas se está acostumbrando al mundo y a los estímulos que este le ofrece, tras pasar 9 meses en el vientre de su madre.

  • Tranquilidad: Sabemos que los bebés ya perciben los sonidos desde que están en el vientre de su madre; pero en el exterior estos no suenan iguales. El recién nacido los percibe mucho más fuertes y les lleva un poco de tiempo acostumbrarse.

Las visitas, sobre todo si son en gran número, podrían alterarlo y provocarle calambres, sueño perturbado y que su consecuente manifestación en llanto.

  • La mamá tiene que descansar: Aunque no lo notes, cuando una madre que recién ha dado a luz va a recibir visitas, se preocupa por tener la casa limpia y tener que ofrecerles a los invitados.

Pero es en esos días tras el parto, cuando se está adaptando a los horarios del bebé, cuando más necesita descasar, porque ser madre, sobre todo los primeros días es agotador. Y en muchas ocasiones aún persisten dolores o incomodidad por el parto.

  • La lactancia requiere tranquilidad:El proceso de amamantado es un momento privado, en el que tanto la madre como el reciben nacido requieren de silencio y tranquilidad.

De la lactancia maternano solo depende la alimentación del bebé; también es el mecanismo mediante el cual madre e hijo estrechan más sus vínculos de amor, afecto y confianza.

  • Puedes enfermarlo: Es quizás el punto más importante a tomar en cuanta. Nunca debes visitar a un recién nacido si estás enfermo, aunque solo se trate de un pequeño resfriado.

Muchos piensan que un simple resfriado es inofensivo y no es motivo para alejarse de un bebé. Lamentamos decirlo que sí lo es. Los recién nacidos son indefensos, pues aún no desarrollan los anticuerpos necesarios para protegerse de algunos virus.

Son muchos los cuidados que requiere un pequeño ser humano, y tanto si eres parte de la familia como un amigo cercano, siempre existirá una forma de ayudar para que ese bebé se mantenga saludable y tenga un desarrollo adecuado. Incluso iniciando durante sus primeras horas de vida, cuando la consideración y cuidados que requieren madre e hijo son mayores.