Inteligencia Bancaria: ¿Qué hay detrás de los recientes ataques al BOD en torno a su filial en Curazao?

El Banco Occidental de Descuento ha estado en el ojo del huracán de la opinión pública recientemente debido a la declaración de bancarrota de su filial Banco del Orinoco NV por parte del Banco Central de Curazao.

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Lo primero que llama la atención es el hecho de que un banco que ha venido mostrándose como uno de los más solventes del país, comprobado por los resultados de las más recientes encuestas realizadas a sus clientes alrededor del territorio nacional y por la opinión de expertos en el tema financiero, de la noche a la mañana haya pasado a estar en el foco de críticas tan contundentes y peyorativas.

Críticas que no parecen tener otro destino que no sea menguar la altísima reputación que, por causa del consecuente y eficaz trabajo de inversión hecho por el Grupo Financiero BOD para mantener sus servicios a tope pese a la crisis que atraviesa Venezuela, este banco se ha ido construyendo a pulso desde hace varios años. Esto no es cualquier cosa y no hay que dejarlo por fuera en los análisis que se hagan al respecto de esta situación con su filial Banco del Orinoco NV ubicado en Curazao.

Otro elemento que no hay que dejar por fuera tiene que ver con un dato que pocos críticos han incluido en sus apreciaciones, quizá algunos por error pero sin duda otros -la mayoría- con la preclara intención de obviar aspectos claves que pongan en la palestra la verdad detrás de este caso. Se trata de que el Grupo Financiero BOD cuenta con filiales alrededor del mundo, tanto en Latinoamérica como en EEUU e incluso Europa. Es decir, no estamos hablando de cualquier banco: el BOD es referencia a nivel mundial y el mantenimiento de esta gran cantidad de filiales así lo constata.

Para el que no es muy ducho en el tema bancario puede que dichos elementos no representen gran cosa. Y es por eso que se hace aún más imperativo elaborar análisis que contengan un grado de objetividad óptimo porque, y no es bueno olvidar esto, lo que está en juego cada vez que se habla del BOD en estos momentos es la tranquilidad y el destino financiero de los clientes que no saben qué está pasando con su dinero puesto en el Banco del Orinoco NV. Es por ello que hay que ser no sólo objetivo sino también ampliar la perspectiva, que nada se quede por fuera de lo que se diga. Sobretodo nada que pueda contribuir a entender lo que puede estar ocurriendo en el fondo de esta maraña de juicios inclementes contra el BOD, juicios ante los que uno no puede evitar preguntarse si no tienen un curioso parecido con las campañas de desprestigio ideadas en los laboratorios de la política.

Por tal razón lo que debemos empezar a cuestionarnos es ¿a quién le interesa que el BOD caiga? ¿A quién le urge el descrédito de Víctor Vargas en el mundo financiero? Ahí es que hay que poner la lupa.

Continuará