¡La antipolítica!, por Jorge Ramos Guerra

Si pudiera ponerle fecha a lo que se conoce como antipolítica en Venezuela, la ubicaríamos en los finales de la década de los setenta con el famoso locutor Renny  Ottolina, después en los años ochenta y noventa del siglo XX, con el grupo bautizado como “notables y muy puntualmente, desde dos medios de comunicación: Radio Caracas Televisión y el diario El Nacional, bajo la dirección de Marcel Granier y Miguel Enrique Otero, que recientemente , a años de distancia  pretende rectificar con un editorial suyo condenado su reaparición.

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Al respecto nos parece muy ambiguo ése prefijo “anti” política que nace con el hombre para entenderse con los demás, tan superfluos como calificarse de antimedico o antieconómico. Lo correcto sería decir “antipartidista” si es que, como organizaciones son responsables de sus acciones para llegar al poder o por lo que dejaron de hacer.  Una cosa es el descredito de algunas organizaciones y sus dirigentes y otra su colectivo. Si haber vamos, más daño le han hecho a Venezuela, los comunistas de ayer, hoy socialistas del siglo XXI, con narcotráfico y corrupción, que la Acción Democrática, que fundara Rómulo Betancourt, cuyas bases programáticas fueron ejecutadas en los gobiernos presididos por militantes suyos. En todo caso, más responsabilidad en fracasos han tenido muchos políticos, los Rafael Caldera y Jóvito Villalba, que prefirieron acabar con los partidos que fundaron, que legarlos a otras generaciones. Los partidos, sus principios,  sobreviven para continuar haciendo política que no muere y menos por el “anti” de quiénes molestos por los fracasos de algunos políticos, les gusta pescar en río revuelto y que no diga lo contrario Miguel Enrique Otero, víctima de su antipolítica de la que hoy reniega y leamos con nuestras interrogantes… (Editorial diario “El Nacional” diciembre 7 de 2019)

…<<“No se había ido del todo,  ¿Cómo lo sabían? estaba presente a la espera de su oportunidad, de esas ocasiones que nunca faltan cuando la lucha contra la opresión se vuelve forzada y accidentada, pero ahora ha vuelto cargada de bríos. …Los recientes sucesos, que involucran a una media docena de parlamentarios de oposición en delitos de corrupción, han facilitado puerta franca al retorno de la antipolítica>> ¿Quién lo hizo primero? ¿La denuncia es antipolítica?…<<Otra vez se niega la trascendencia de los partidos políticos, de nuevo impera la crítica despiadada de líderes jóvenes y viejos, el ataque a mansalva, la negación absoluta de lo bueno que se ha hecho y de lo que se ha anunciado para continuar las batallas contra el usurpador>>…Nadie niega las trascendencia de los partidos  menos a lideres jóvenes o viejos ¿Por qué no los nombraron?… <<Todos los tentáculos de la antipolítica se han puesto en movimiento, voraces y ubicuos. Con el apoyo de una jauría mediática, no quieren dejar títere con cabeza>>

.. ¿Quién es la jauría mediática? ¿Dónde estaba “El Nacional”  entre los años 1989 y el frustrado golpe, del 4 de febrero de 1992?… <<Ciertamente sobran motivos para la crítica de los partidos de oposición y aun de la gestión del presidente encargado, especialmente después de los recientes escándalos en los que se encuentra involucrada una media docena de diputados>>…Que ellos den la cara, no los absuelvan a priori… Y poner los pies en la tierra significa llegar a análisis equilibrados de la realidad, a través de los cuales se compruebe la debilidad y la mala intención de las críticas despiadadas, se demuestre de veras que de noche no todos los gatos son pardos>>…

¿Por qué no divulgan la mala intención critica?..

Si alguien ha sido odiado por los moralistas y anteponen el “anti” es Nicolás Maquiavelo, más gracias a él sabemos, de qué, ¿no es capaz un príncipe para mantenerse en el poder? Sobre todo, cuando el príncipe viene de cometer delitos sin ser sancionado, caso Hugo Chávez… que ofreciera “freír las cabezas de corruptos” y a pocos días de estar en el poder, tendría que juzgarse precisamente por corrupción, a quien llamara su padre político (Luis Miquilena) A partir de entonces, es ley, la máxima maquiavélica de ser peligroso ciertos cambios como sería la lucha contra la corrupción, porque << el que introduce innovaciones tiene como enemigos a todos quiénes beneficiaban del ordenamiento antiguo y como tibios defensores a todos los que se beneficiarán del nuevo>> ” Deja quieto a quién está quieto” dice la Biblia y como nunca antes, la corrupción anda a sus anchas, solo que, en el caso de posibles corrupciones a niveles de diputados,  que para quien se beneficie, obtendrá provecho en la pila bautismal de la “antipolítica” por cuya gracia, está en el poder, el narcotráfico, corrupción, terrorismo internacional y todo un país destruido.