Última Hora: “El gobierno tiene un aliado en los abstencionistas”, Vladimir Villegas

En una potente conversación entre dos grandes de la opinión pública y la investigación, se desarrolló esta entrevista de la Edición Estelar de Última Hora por InfocifrasTV en Youtube y Infocifras en Facebook

“Convertir la campaña electoral en un acto de protesta”, Vladimir Villegas.

Yetzi Duarte

Por la calle del medio, signo característico de nuestro editor Víctor Manuel García, comenzó la entrevista con Vladimir Villegas, quien ha estado en la palestra mediática en las últimas semanas tras la polémica sobre su salida del canal de televisión abierta Globovisión.

Digno de dos periodistas resteados con el país y con la piel curtida de tanta historia en la vida política tan intrincada que predomina desde hace 20 años, esta entrevista no podía empezar de otra forma sino con un “Vamos a abrir fuego, Vladimir”. A lo que Villegas respondió a la altura con su “Vamos a darle pues”, quedando uno como espectador entusiasmado sin que apenas cruzaran más palabras. Y es que se extraña tanto aquel periodismo serio y comprometido, que ya hoy es sólo una página en el viento del pasado, que tener juntos a dos representantes de la comunicación en Venezuela,  que se niegan a sucumbir ante los embates de la mediatización barata de la labor periodística, despierta el amor por la verdadera libertad de expresión y también despierta el patriotismo porque son dos venezolanos que aman a su país. Y lo demostraron en ese simple gesto de entender que el pueblo valora este tipo de entrevistas que van al grano, sin bla bla bla ni grandilocuencias que al final no dicen nada y si algo necesita la gente hoy, en medio de tantas penurias, es que les hablen claro. Es por ello que ese simple detalle se convierte en un gesto de nobleza para con el pueblo.

Así pues García Hidalgo abrió fuego y vaya de qué forma, poniendo la lupa en el caso que tiene al país político conmocionado: la decisión del TSJ de intervenir Acción Democrática. Pero esta vez el editor lo plantea desde una perspectiva en la que preocupa aún más esta decisión judicial debido a que sucede justo después de que venían dándose ciertas situaciones que parecían ir allanando el camino si no a una atmósfera de concordia entre ambos sectores preponderantes, al menos sí reflejaba un clima de escucha recíproca importante. “Eso se empañó”, dice García Hidalgo no sin cierta frustración.

Cuestionado sobre su opinión al respecto Villegas es muy enfático al rechazar ese tipo de acciones pero no por ello deja de hacer notar que muchas veces este tipo de cosas ocurren porque “el gobierno le conoce la caída a la oposición” refiriéndose a que Maduro apuesta a hacer cualquier cosa que termine dividiendo a la oposición aún más de lo que ya está y, según su punto de vista, esta decisión del TSj apunta hacia crear un clima de mayor conflicto interno. Esto aunado a que ya en la gente existe mucha “desesperanza, frustrachera y deprechera”, neologimos con los que describe el sentir que ha resultado en la mayoría tras los constantes traspiés de los grupos opositores. Son elementos que Villegas insiste en que sirven para que “tome cuerpo la intención del gobierno porque el gobierno le tiene más miedo al voto que a cualquier operación sea Gedeón, sea la de los plátanos, sea cual sea” y por eso siempre pondrán “conchas de mango” que harán caer a la oposición y así ellos logran su objetivo que no es otro sino debilitarla.

No obstante lo anterior, el invitado es consciente de que mientras exista este sector pro abstención dentro de la oposición es como si el gobierno tuviera en ellos un aliado. Y eso es algo que no hay que desestimar porque ese sector es tan abstencionista que “ni con un CNE donde los rectores sean Donald Trump, Iván Duque, Bolsonaro y María Corina ese sector votaría”. Es decir, al gobierno que “le asusta el voto masivo” y a este grupo que rechaza la opción electoral hay que tomarlos muy en cuenta a la hora de volver a llamar a la gente a votar porque, a su juicio, “el gobierno hace estas maniobras [decisión del TSJ contra AD] para aminorar los riesgos” de perder la elección generando una división opositora que será motivo para que la gente no vaya a votar porque no inspira confianza. Por lo que no deja de sugerirle a la oposición, a estos sectores radicales, que hagan todo lo contrario a lo que el gobierno espera con estas conchas de mango.

Pero el editor va más allá resaltando el hecho de que no sólo se trata de los abstencionistas de aquí, le recuerda a Villegas que están los de Miami, los más radicales aún, que no sólo no quieren la vía electoral sino que proponen una salida sangrienta como la invasión militar extranjera “¿qué se hace con ellos?”, pregunta ante la que el invitado, como todos los venezolanos conscientes del peligro que eso representa, no pudo esconder su consternación ya que ciertamente es un sector con mucho poder “los oligarcas que vienen equivocándose desde hace 200 años”, como bien los define García Hidalgo agregando que se trata del Old Money que a su vez apoya al New Money representado por Leopoldo López y María Corina Machado. Pero Villegas, en un tono esperanzador, no dudó en traer a colación el caso del Dr. Jóvito Villalba cuando gracias a su labor se pudo lograr iniciar el proceso democrático en Venezuela luego de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Comentario que el editor complementa explicando que fue el momento de nuestra historia democrática cuando surgió el “votos sí balas no” debido a que la guerrilla se había formado ya en las montañas generando una vía violenta que apartaba al país de la vía de la democracia. “Ese es el discurso que hay que reivindicar”, sentenció García Hidalgo haciendo además alusión a la opinión de César Miguel Rondón que coincide con la de los venezolanos pacifistas y demócratas: “las cosas están difíciles pero aún así hay que ir a votar”, fueron las palabras de Rondón citadas por nuestro editor para sustentar su punto de vista sobre lo necesario que es reivindicar el discurso pro voto, cosa con la que Villegas concuerda absolutamente y enfatiza “hay que perseverar en el camino electoral”. Sin embargo, como buen periodista, objetivo y que amplía siempre la perspectiva para no dejar por fuera elementos importantes, no olvida recalcar que “hay que tomar en cuenta que el gobierno hará cualquier cantidad de triquiñuelas para impedirlo y la oposición debe estar atenta, si se ponen a llamar a la abstención le van a hacer el juego al gobierno”, razón por la que en su opinión una estrategia para ganarle terreno al gobierno en este sentido es “convertir la campaña electoral en un acto de protesta” pero está conciente de que eso dependerá de la convicción política de los distintos sectores que habitan la oposición y de algo muy clave que es el hecho de recordar que no se le pueden pedir peras al olmo “si estás en una dictadura cómo le vas a pedir condiciones” afirmación que no desmerita el trabajo de la Mesa de Diálogo pero que sí busca que se le hable claro al país ya que justo como decía García Hidalgo, esto del TSJ contra AD es la muestra de que el gobierno por un lado te dice que sí y por el otro que no y ante eso hay que tener una estrategia política.

“Extremismo rima con colaboracionismo”. Y, lo que es peor: “con madurismo”.

Es quizá ese panorama tan complejo que quedó descrito en ese intercambio de ideas tan prolíficas como lúcidas lo que llevó al editor a recordar la gran gesta de aquel chileno que solo fue contra todo pronóstico, persistiendo en la unidad en pos de acabar con la dicatdura de Pinochet. ¿Será que aquí hace falta un Dr. Patricio como en Chile, Vladimir?”. “Desde aquí también se apoyó esa unidad”, dijo el invitado para continuar recordando que “Carlos Andrés Pérez contribuyó en la resolución de lo de Chile”, a modo de confirmar la filosofía de García Hidalgo sobre la importancia de buscar todos los medios a través de los cuales se ponga en relieve la importancia crucial que tiene la unidad para poder recuperar la democraia en el país. Pero Vladimir Villegas no puede evitar mostrar su escepticismo ya que vuelve a recalcar que la oposición local parece no entender eso y “entonces van unos y se reúnen con el gobierno y los del otro bando, los del G4, van por otro lado y también se reúnen, desconociéndose así entre ellos como opositores y eso lo que hace es darle un mayor beneficio al gobierno porque pone de manifiesto la división que existe” y por si fuera poco remata afirmando que “a mayor división menos posiblidades de que la gente vote” porque no genera la confianza necesaria para hacerlo puesto que los votantes aspiran a ser representados por líderes que no sean “unos blandengues” sino unos que sean capaces de luchar por los cambios que el país necesita, que estén comprometidos con Venezuela y en medio de esa división no se vislumbra ninguno con esas características y se pone peor el asunto ahora con el conflicto interno de AD, del cual, interrogado por García, sólo se detuvo a recordar que eso le conviene al gobierno porque propicia la abstención. Es por ello que insiste en que la clave es cómo convencer a la gente de que vote porque “la gente quiere un liderazgo capaz de ponerse de acuerdo pero eso es muy difícil porque por un lado tienes a unos que llaman a votar pero que a la vez no toman en cuenta esas conchas de mango que puede poner el poner el gobierno para impedir el voto masivo y por otro tienes al sector abstencionista que te dice que no votes pero que tampoco te dice cuál es el plan luego de no votar y no te dan alternativas”. “Una segunda Siria, eso es lo que proponen” dice García Hidalgo sin ocultar su contundente rechazo a esa tesis planteada desde Miami promoviendo una invasión militar. “O peor, volver a la Guera Federal”, lamenta el editor. Lamento que ensombrece la atmósfera de la entrevista que luego de evaluar todas las aristas de la crisis política con la asertividad de estos dos grandes del periodismo parece no dejar más opciones que seguir “dándole lengua” a estos sectores que parecen no amar su patria. Y en ese sentido invita a Villegas a recordar ese episodio amargo de su carrera en el que, recientemente, un grupo de estos periodistas tarifados desde Miami que proclaman la salida militar para la crisis del país, calificó su salida de Globovisión , sin prueba alguna, como una componenda a la que se prestó Villegas junto con el gobierno para proponerlo como rector del CNE. “¿Te han llamado para pedirte disculpas siquiera? “No vale, todavía estoy esperando”, responde Villegas enmarcando su respuesta en una analogía que, aunque un tanto escatológica ilustra muy bien el efecto tan dañino de esa actitud antiperiodística de aquellos que lo calificaron como cómplice del gobierno o colaboracionista como dicen ellos. “Hicieron como los malos vecinos, que sacan a su perro y no se llevan la bolsita, entonces dejan la cagarruta ahí en medio de la calle y luego la gente que pasa pisa esa cagarruta y van dejando las huellas”, una forma muy discreta de decir que cuando uno de estos periodistas emite un enunciado sin pruebas la gente se lo cree y van por ahí repitiendo, regando las manchas de ese excremento nefasto que es la mentira en la política. “Eso le hace un daño inmenso al país porque genera odio y son versiones que favorecen al gobierno”, dijo Villegas añadiendo para finalizar un mensaje contundente a esos sectores “extremismo rima con colaboracionismo”. Y, lo que es peor: “con madurismo”.